Autónomo ¿Sabes cómo ahorrar en tu negocio? Te damos 10 claves para mejorar tus cuentas


Ahorrar negocio autónomo



Muchas veces, por desconocimiento, dejadez o falta de tiempo, no gestionamos de forma eficiente las cuentas de nuestro negocio y acabamos gastando más de lo que deberíamos. En el artículo de hoy te damos algunas recomendaciones que te ayudarán a gestionar mejor la economía de tu negocio.

Gestoría. Gastar hoy para ahorrar mañana

La legislación se actualiza constantemente y es imposible que estés al día de todos los cambios. Lo mismo ocurre con los impuestos y toda la fiscalidad. Llevar las cuentas de tu negocio y lidiar con las obligaciones de Hacienda y la Seguridad Social es un reto hasta para el más experto, y una périda de tiempo que podrías invertir en aquello que más controlas, la actividad de tu negocio. Te recomendamos que contrates los servicios de un buen gestor, imagina el ahorro que te supondrá tener que pagar cuantiosas multas y sanciones por incumplir la normativa vigente. La buena noticia es que una gestoría online como la nuestra ofrece todos los servicios que un autónomo necesita a un precio totalmente asequible.

La gestión del producto y de los stocks

Es muy importante que no descuides el inventario. Debes saber en todo momento qué tienes y cuánto hace que lo tienes, y también cuando crees que lo vas a vender. Es importante optimizar los costes de inventario sin afectar a las ventas. Actualmente el consumo sigue en horas bajas, así que no acapares producto porque sí, pero ten suficiente stock para no comprometer posibles ventas. En resumen, es crucial para tu negocio que tengas súper controlado el inventario.

Tienes un proveedor, ¡Acuérdate!

¿Cuánto hace que no hablas con tu proveedor, que no miras un catálogo, que no comparas ofertas? Te has apalancado en tu zona de confort y es posible que estés perdiendo dinero.

Analiza las tarifas que tienes actualmente y renegocia con tu proveedor de confianza. Además, si te interesa seguir con él, puedes ofrecerle algún trato a cambio de una rebaja, por ejemplo facilitar la comunicación entre su empresa y la tuya. También puedes crear una lista de la compra (o base de datos) con todos los posibles proveedores a tu alcance. Así será más fácil para ti elegir el que mejor te convenga. Busca siempre proveedores mejores y más baratos y evita intermediarios en la medida que puedas.

Agua, gas, luz, teléfono, Internet y... ¡Seguros!

Al igual que ocurre con los proveedores, revisa de vez en cuando todos tus contratos con aseguradoras, eléctricas y compañías de teléfonos. A lo mejor tienes contratados servicios que no necesitas.

Con los seguros es muy fácil pagar más de lo que en realidad te hace falta, es algo que ocurre muy a menudo. Consulta con tu asesor qué es lo que más te conviene. No es lo mismo tener a un trabajador al aire libre que en una oficina. Revisa qué aspectos cubre tu seguro y anula todo lo que no necesites. Dile a tu gestor que revise la legislación para adecuar tus seguros y optimizarlos al máximo. Sabemos que estas tareas son pesadas y complicadas, pero puedes ahorrarte un buen dinero al final de año y usarlo para irte de vacaciones.

Invierte en calidad y medio ambiente

Mejorar las condiciones de los trabajadores e invertir en el medio ambiente puede salirte muy bien de precio a la vez que modernizarás tu negocio.
Muchos de los costes asociados a estas mejoras están subvencionados o tienen ventajas fiscales. Las rebajas por inversión en I+D se sitúan entre el 25% y el 42%, mientras que las relacionadas con la innovación tecnológica rondan el 12%.
Otra forma de mejorar tu negocio es invirtiendo en formación del personal. Actualmente el teletrabajo ofrece buenas oportunidades económicas y aparte facilita la vida al trabajador, ya que puede formarse desde casa o en la oficina a la hora que le vaya mejor. Además, como ya debes saber, existen cursos 100% subvencionados para empresas. La formación de los trabajadores siempre es una buena inversión. Actualizan sus conocimientos y se sienten valorados por la empresa.

Autónomos eco

Tus facturas agradecerán que seas una persona ECO

Instalar sistemas de ahorro de agua, modernizar el alumbrado, diseñar la oficina teniendo en cuenta la orientación y el aire, aislar ventanas, techos y paredes… Puede parecer el discurso de un ambientalista, pero te aseguramos que ser más eficiente, además de no contribuir al cambio climático, repercute en una reducción de costes para tu negocio. Una buena distribución y unas instalaciones modernas reducen el consumo energético y por tanto, el importe de las facturas de la luz y el agua. Como ocurría con el I+D y la seguridad laboral, muchas de estas inversiones están también reguladas y subvencionadas por el estado y las comunidades autónomas.

ElInstituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) es un organismo público del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital que tiene el objetivo de mejorar la eficiencia energética en España. Una de sus acciones más importantes son las ayudas económicas  y subvenciones destinadas a dicha modernización.

Antes de comprar, para y piensa

Es fácil que en algunos momentos los empresarios - sobre todo principiantes- nos pongamos a comprar sin ninguna planificación. Eso NUNCA lo debes hacer. Algunos consejos para no ser un comprador compulsivo y acabar en quiebra.
Acopio de productos varios. Hazte siempre estas preguntas: ¿Lo necesito? ¿Lo necesito en este momento? ¿Necesito toda esta cantidad? De esta forma serás consciente de lo que de verdad necesitas comprar.
Reduce los gastos fijos, la ley de oro del autónomo. Los gastos o activos fijos debes reducirlos a su mínima expresión sin que, por supuesto, esto afecte a la calidad de tu negocio. Repasa todos los gastos de cada mes i analiza si puedes convertir algunos de ellos en gastos variables. Por ejemplo:

  • El local: No te lances a comprar un local en el momento que empieces tu negocio. Si puedes, alquila uno o piensa si realmente necesitas un local. Hoy en día hay muchos trabajos que se pueden realizar desde casa o en espacios coworking. Algunos de estos espacios ofrecen incluso alquiler de mesa por horas o alquiler de sala de reuniones. Si definitivamente necesitas uno, es mejor decantarse por locales donde se haya realizado la misma actividad. Por ejemplo, si abres un bar, mejor abrirlo en un local ya preparado para ello.
  • El coche: vivimos en una sociedad totalmente dependiente del coche, así que cuando uno empieza un negocio tiende a pensar que un coche es imprescindible. ¿Pero lo es realmente? ¿Y si el negocio no funciona? ¿Y si lo necesitas sólo en ciertos periodos de tiempo? Alquilar un coche puede ser una buena solución. Además, es deducible en la contabilidad, no consta como deuda y puedes abandonarlo en un momento dado. Para empezar es una buena opción, y cada vez es más común encontrarlo en todo tipo de servicios, como ordenadores o equipos de trabajo muy caros o que pueden quedarse obsoletos si el negocio va bien.

No externalices todo, guárdate algo para ti

Nosotros somos partidarios de externalizar algunos servicios, pero tampoco hay que pasarse. Hay cosas que puedes hacer tu mismo, aunque siempre dependerá de lo grande que sea tu negocio. Si tienes una empresa pequeñita y buenos conocimientos de informática, puedes hacerte tú mismo una página web que sea más que decente. También puedes planificar los viajes tú mismo e incluso limpiarte la oficina. Es lo que hacen los autónomos curtidos de toda la vida.

Eso sí, tienes que pensar que “com mes sucre, més dolç”. Si quieres apostar por una buena visibilidad en internet, búscate un diseñador web. Si quieres ahorrar tiempo, contrata un servicio de limpieza. Al final, ¡tus horas también las pagas!

Explota las redes sociales

Las redes sociales son una muy buena herramienta para evitar algunos costes de nuestra empresa a la vez que nos sirven para determinadas tareas.

Facebook nos ayudará con la publicidad, para darnos a conocer y que hablen de nosotros. Twitter puede sernos útil para comunicarnos con gente relacionada con nuestro sector y personas interesadas en nuestro tipo de negocio. Google+ nos resultará una red muy válida para explorar y conocer más a fondo nuestro entorno digital con una interfaz, a nuestro entender, mucho más agradable que Facebook. Instagram es imprescindible para empresas de decoración, diseño, arquitectura, espectáculos y todo lo que esté relacionado con el postureo. Linkedin es una red social muy buena para tomar fuerza en nuestro nicho de negocio, contactar con otros profesionales y también con posibles clientes y futuros trabajadores. Incluso podemos presentar pequeños estudios realizados por nosotros mismos que nos darán notoriedad y publicidad.

Las redes sociales nos permiten llegar a mucha gente de manera gratuita. Además mostramos una imagen moderna y actualizada de nuestro negocio y algunas incluso nos permiten hacer pequeños estudios de mercado. ¡Pero ten cuidado, son una arma de doble filo! Lo que debes tener claro es que si estás en las redes sociales, ESTÁS en las redes sociales. No hay nada peor para la imagen de una empresa que un Facebook o un Instagram abandonado y desactualizado. El problema es que estas tareas conllevan mucho tiempo y no siempre podemos contratar un comunity manager. Por eso te aconsejamos que elijas bien la red que mejor te convenga, si es que te conviene alguna, y que te centres en ella. Mejor tener una y bien llevada. Tendrás tus seguidores fijos y estarán contentos con los contenidos que les ofreces.

Un buen autónomo es un buen ahorrador

Insistimos mucho en este aspecto, tanto, que parecemos tus padres, pero es que es un aspecto muy importante en cualquier negocio. Un buen empresario debe estar preparado para todo, para los imprevistos y para las inversiones cuando hagan falta. Por eso es importante que cuando puedas, ahorres.

Ahorra siempre una parte, este dinero no gastado te vendrá muy bien para los imprevistos, para pedir créditos más flexibles y para no depender tanto a familiares y amigos, que es prácticamente como depender del fuego.

Si ya has empezado ten cuidado, no gastes más de lo que puedes gastar. La crisis se encargó de confirmar esta teoría. Hubo muchas empresas que cuando las cosas iban bien, tiraban la casa por la ventana: nuevos locales, ampliaciones, descuentos, etc. Pero cuando la economía se paró de golpe, fueron las primeras en caer. En cambio, otras que habían crecido más lentamente y con moderación resistieron el embate. Analiza tu barrio y tu ciudad, te darás cuenta que algunos microempresarios de toda la vida siguen aguantando su negocio pese a todas las dificultades mientras que los más nuevos hace años que cerraron. Aprende de estos últimos.

Pero recuerda que reinvertir es ahorrar, tu empresa es también tu patrimonio, reinvierte parte de tus beneficios para aumentar tu nivel de competitividad, y tus beneficios futuros.

  • 22 de junio 2017
  • Punto Atención Emprendedor
  • Colegio de Economistas